LIVIO LIVERANI:CUENTO DE SU RECIENTE VIAJE A OKINAWA 

 OKINAWA   MON   AMOUR…

  

donde nunca se está solo y donde hay siempre cerca de ti un cierto shinden*

 

 

* dios protector  (metafórico)

 

 

Puerta de Shurei-Mon

   
Castillo de Shurij

...Podría parecerce retórico o el titulo de una pelicula, pero puedo garantizar que quien va allí con un espiritu correcto, y ése sea con una grandes humildad y disponibilidad, él no podrá nunca olvidarse de las sensaciones de bienestar   percibidas entrando profundamente en consonancia con la atmósfera del lugar.

Todo esto es sin duda más comprensible si se toma al principio en la consideración la historia sufrida de este pueblo (en el primer lugar guerras crueles, luego de la neglicencia político-administrativa de la parte de la isla principal) y que, con un gran corazón, a tiempo ha sabido para reestablecer los justos equilibrios, los ritmos de vida más tranquilos con respecto al resto de Japón, pero sobretodo para exaltar un mayor enriquecimiento en las relaciones humanas

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A veces nos preguntamos el porqué las islas de Ryu Kyu, en las cuales alcanzan cada día centenares de japónes de la isla principal, aparte de Taiwan, China y regiones vecinas, vivan sobre todo en el turismo.  

En Okinawa  he respirado y amé una atmósfera para decir lo más menos posible muy familiar, en las cuales uno se siente como hermanos y parientes apretados a nosotros, y dónde el tiempo puede resolver cualquier problema, a condición que la actitud espiritual sea en la correcta via. Aquí el arte marcial significa sobretodo compartir la propia existencia con los otros, con armonía, sea en el dojo como al exterior. Y es justo este connubio de amistad, generosidad, comprensión y de condividir que ayuda para superar cada límite.

Con las mismas actitudes morales de la paciencia innata y de la gran generosidad me han recibido a mi llegada al aeropuerto de Naha durante mi morada reciente en esta isla maravillosa. Yo fuí verdaderamente muy conmovido de reecontrar otra vez de los años pasados al sensei Minoru con su amable esposa, sensei Noriko y a su familia, y al sensei agradable Nakasone, que utiliza siempre juguetónamente hacia mí la frase “you are the best”,   y al siempre muy generoso sensei Itokazu, el que siempre me ha seguido personalmente como un padre

 

Naha-1-Jardín Chino
Naha-2-Jardín Chino

Después de que una opípara cena ofrecida en honor de mi llegada y del intercambio acostumbrado del regalo de Navidad, en el curso de los cuales me vienen ofrecidas algunas botellas de awamori y de confites locales, se comienza la transcripción de mis programas de entrenamiento, que mí verán diariamente contratado de una pieza al Honbu Dojo de la familia Higa, de la otra entre las colinas lejanas de Gushikawa, al Honbu Dojo del sensei Kotaro y Nakasone, para los entrenamientos intensos y provechosos en Kobudo, que serán revelados lo más preciosamente posible.

 

 

 

 

Después de las horas debilitantes del autobús interurbano, y alcanzada la estación melancólica de Gushikawa encuentro el sensei Kotaro, en karate-gi y nada menos a pie nudos, que me recibe como un hijo prodigal, para acompañarme a su vieja, humilde casa colocada entre los prados y los árboles seculares, con adjunto su dojo; los numerosos chicos, algunos con cinturon marrón, muy agradables, todos con los labios sonrientes y que exaltan más sus  resplandecientes  ojos de almendra, me reciben con los brazos abiertos, dedicandome en estribillo algunas frases en lengua okinawense. De veras todo conmovedor y sorprendente, mucho para preguntarme si quizás mi familia auténtica no era justo esta!

 

 

 

 

Taiko: artes marciales...al sonido de tambores

Dojo RyuKonKai: con el grupo más joven

Sin duda en una atmósfera así familiar como no hay también el entrenamiento más duro se hace simple, además eficaz. Pienso que no hay lugar mejor que estas colinas lejanas y sosegadas para ampliar el propio conocimiento técnico y espiritual; aquí, con una atenta observación del proprio espíritu nos damos cuenta que siempre tenemos la manera para crecer y para aprender.

 

 

En el dojo del sensei Kotaro, más allá de los estudios de varias técnicas para la defensa personal, son sobresalientes importantes los katas de kobudo con el relativo, y diré muy detallado bunkai, así que a continuación las técnicas se realizan en el kumite-kobudo semilibre.

 

En el dojo de la familia Higa el entrenamiento se comienza con una serie de makiwara, chisi y taketaba por aproximadamente treinta minutos, para pasar posteriormente a igual serie de oi-zuki, ren-zuki y sambon-zuki; luego, bajo la valuación cuidadosa y escrupulosa del sensei Minoru, los estudiantes practican una sucesión de kihon y de varios katas. El entrenamiento puede ser debilitante, a veces viniendo al final del aguante, pero su dureza y su utilidad vienen sin embargo suavizado por la cordialidad, benevolencia y sobretodo por una actitud de gran paciencia de los grandes maestros, aún menos de la simpatía y de la generosidad de todos los practicantes.

 

 Hombu Dojo RyuKonKai Kobudo: con el sensei Nakasone y el sensei Kotaro

Dojo Minoru sensei

Por otra parte se acostumbra, al final del entrenamiento, reunirse todos juntos para comer tipicas comidas, beber una buena cerveza local y, porqué no, brindar bebiendo sake o awamori, acabando tan bien en buena familiaridad el día en el mismo dojo o acerca de la familia del sensei. Todas estas costumbres sociales se realizan con simplicidad y modestia, fomentando la amistad y un mayor enriquecimiento espiritual.

Cerca la familia muy agradable del sensei Nakasone (nada menos que seis hijos! Todos muy chistosos y siempre sonriendo) he paladeado por primera vez el “soba”, una clase de sopa compuesta con verduras y carne de cerdo. Y además, quantas otras atiborradas cerca la familia del sensei Minoru con los sushi, sashimi y, por cierto, awamori y sake, con el conjunto proveído de canciones corales y del acompañamiento del boca-órgano!

Se precisa que, sobretodo para un gran amo-maestro, como en el dojo que en las escuelas públicas de todas las clases, las relaciónes de familiaridad con sus estudiantes son muy importantes en su propia experiencia de la vida, como entre padre e hijo. En el contrario a cuánto sucede en el oeste, de hecho, para los estudiantes el maestro, cualquier persona  es, es como un padre, o sea el  que  tiene la sabiduría, el que guía en la manera derecha, el que se respeta y en el cual se tiene una confianza completa.

 

Como resultado de mis experiencias puedo afirmar que, contrario siempre a los nuevos progresos modernos de muchas artes marciales en el mundo, en el Honbu Dojo del Shorin-Ryu Kyudokan, y sobretodo al Honbu Dojo del RyuKyu Kobudo RyuKonKai todavia se respira el aire antiguo y rigurosamente confidencial de la practica y de la disciplina de estas artes. En una atmósfera transcendental, donde los estudiantes afortunados pueden vestir quién el karate-gi, quién las bragas, quién simplemente  a pecho desnudo, se olvidan los propios grados y las  propias clases, en uso cada vez más inmoderado sobretodo en el oeste, significando al único propósito  del saber vivir en fraternidad, estima y amistad.

       

Principalmente en Gushikawa, un país en medio de las lomas en donde muchos campesinos aran las tierras con sus propias manos, el dojo antiguo construído con una madera que persiste en los tiempos continúa a transmitir la sabiduría antigua: de hecho, no sólo se puede conocer como los fundadores practicaron los kata con sus bunkai, pero sobretodo que pensaban de ellos. Yo opino indudablemente tal conocimiento importante para cualquier practicante, no sólo para el conocimiento de su manera de entrenar, pero sobretodo para no perder un patrimonio histórico del gran valor cultural.  

 

 

Hombu Dojo ShorinRyu Kyudokan “Yuchoku Higa Sensei”
Hombu Dojo RyuKonKai:con el sensei Nakasone y el sensi Kotaro

Particularmente a los personages de los sensei Kotaro y Nakasone, con las mentalidades muy conservadoras, se puede alcanzar para obtener mucha materia de meditación. Puede hacer para pensar, de hecho, la frase traída detrás al principio del primer capítulo del programa oficial de Kobudo, haciendo también la parte del prospecto regular del curso escolástico de Okinawa: “el propósito de la  Ryu Kon Kai está predispuesto para la educación física y moral de los estudiantes a fin de que ellos mismos contribuyan en el futuro para divulgar los mismos métodos de enseñanza tradicional para mejorar las relaciones humanas”

Todavia más, sin embargo, me han hecho para reflejar las palabras de un gran amo-sensei, con la edad venerable de noventa años, uno de los primeros estudiantes del difunto Chibana Sensei, que yo había ido para encontrarlo en la ocasión de la Navidad. Él mismo, del cual para el respecto y sus propias voluntades yo no divulgaré su nombre y ni publicaré sus fotos, enseñándome en su vieja casa algúnos bunkai del kata Gojushiho, me dijo que en el momento él todavia estudiaba algunas técnicas de tales procedimientos.

 

 

 

 

 

Como ya dicho, él vive en una casa muy simple y vetusta, de las estructuras de madera, entre las primeras colinas de la procincia de Naha, y en su patio modesto todavía se entrena también a la práctica del makiwara hecho por dos estacas de madera plantadas en la tierra. Aun cuanto de una mentalidad muy tradicional y esquiva, me sorprendió su hospitalidad, por la cual como su esposa que la hija me ofrecieron continuamente especialidades de sus cocinas caceras, con cervezas y awamori.

 

 

 

Primer de año en casa de sensei Minoru
En la casa del sensei Nakasone

Llegando a una conclusión, después de esta magnífica experiencia, como aprendido de las antiguas y celosas instrucciones yo me he prefijado de transmitir una gloriosa herencia, que continúa existiendo así intacta como los fundadores antiguos nos han dejado, con respecto, humildad, aceptación incondicional, bajo la guía del querido sensei Oscar Higa, el Director Técnico Mundial, mi primer profesor espiritual.